De Salzburgo y Linz a Praga

Cuando recorran Austria, además de su capital, los viajeros seguramente querrán hacer escala en Salzburgo, cuna de Wolfang Amadeus Mozart, y también en la vanguardista Linz. Desde cualquiera de esas ciudades, se puede poner rumbo a Praga, con varias paradas en algunos de los rincones más bonitos de Chequia.

Por: Jess Garbarino

Publicado: Septiembre 23, 2022

Las distancias en Europa suelen ser tan cortas y tal la cantidad de lugares interesantes que visitar, que siempre es buena idea programar un viaje con varias paradas estratégicas para descubrir lugares de gran valor arquitectónico, de una historia apasionante o de un encanto conmovedor.

Desde las ciudades austríacas de Salzburgo y Linz, se puede hacer la ruta de sur a norte por Chequia, en dirección a Praga, programando un alto en lugares como Český Krumlov, České Budějovice, Třeboň, el castillo de Hluboká y Tábor.

Distancia de Salzburgo a Praga: 375 kilómetros

Distancia de Linz a Praga: 243 kilómetros

Tren Salzburgo–Praga: 5:45 horas

Tren Linz–Praga: 4 horas

Český Krumlov

Con el prestigio de ser “el pueblo más bonito de Chequia”, Český Krumlov es con seguridad una parada imprescindible en el camino que separa a las ciudades austríacas de Praga. El pronunciado giro que hace allí el río Moldava abraza el centro histórico del pueblo, donde llama la atención la torre del castillo, que es su principal atractivo y merece una detallada visita. Además, hay que pasear sin rumbo por las calles, echarles un vistazo a todos los miradores, escuchar historias de fantasmas y comer en alguna taberna de aires medievales. 

České Budějovice

Perfecto centro de operaciones para quienes desean recorrer a fondo Bohemia del Sur, esta encantadora ciudad, con su muy cuadrada y famosa plaza central, tiene encanto y atractivos para capturar las miradas de los visitantes. Las mejores vistas panorámicas se obtienen desde su Torre Negra, de 72 metros de alto, y un buen sabor de boca lo deja el recorrido por la cervecería local, que produce la original Budweiser (protagonista de uno de los litigios más sonados por el uso de una marca comercial).

Třeboň

Rodeado de estanques y mucho verde, este pequeño pueblo se recorre en un par de horas. Sin embargo, el viajero sentirá una gran tentación de permanecer allí más tiempo, para probar sus especialidades gastronómicas a base de pescado, dar un paseo en bicicleta o simplemente relajarse asumiendo el talante despreocupado de Třeboň.

 

Hluboká nad Vltavou

De camino a Praga, se impone también hacer un alto en el llamado “Windsor checo”. Ubicado a apenas 11 kilómetros de České Budějovice, el castillo de Hluboká, con sus once torres, sus jardines espectaculares y sus lujosos interiores, es uno de los más visitados de todo el país.

Tábor

Con un pasado estrechamente unido a la historia de los husitas, la encantadora ciudad de Tábor atrae a los visitantes con su ambiente misterioso, su monumentalidad, su arquitectura renacentista y su sistema de túneles subterráneos.

Próxima parada: Praga

 

 

 

 

 

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